lunes, 15 de octubre de 2018

Doméstico

Doméstico
Me doy asco cuando cruzo por las esquinas, cuando tiro la basura en su lugar, cuando digo por favor o gracias, me doy sumamente asco cuando compro algo, cuando tengo miedo al castigo, cuando rehuyo a la pelea, cuando me quedo callado y cuando soy amable. Me dan asco las casas limpias, los buenos modales, los espacios etéreos, la gente preciosa, los gimnasios, los cotos privados y las plazas, pero lo que más me da asco soy yo, siendo parte de todo esto, me sorprende y entristece el grado de civilidad al que he llegado, soy un perro hibrido y domestico que sueña con planicies indómitas para aplacar sus instintos de llanto, de desconsuelo, porque la vida no tiene sabor, el óxido de la maquina me llega a las entrañas y escupo al cielo para sentirme especial, pero soy un huérfano más, una pieza de ganado en esta granja masiva, inmensurable, tan gigantesca como mi asco, quizás tanto como nuestra derrota. Dicen que existen las grietas, pero en ellas solo he encontrado a las mismas alimañas de las que huí desde la infancia, henos aquí desfigurándonos para no parecernos a eso que odiamos, pero que quizás anhelamos, o si no fuera así ¿porque apreciamos la calma?, ¿porque tememos al vértigo?, ¿al desconsuelo?, ¿a la persecución?, sentí que venían tras de mí y me deseé la muerte, tuve que buscar la evasión para poder vivir, y ahora no salgo de esa evasión, por eso cada 2 semanas lloro como un imbécil que no entiende la realidad, como si sufriera la pena de cada ser vivo en mi carne, como si entendiera de melancolías, pero no entiendo nada, soy presa del vacío, la esperanza es para los débiles, pero yo soy más débil que los esperanzados. Fabrico en mi mente el contexto perfecto para las despedidas, el último rigor de todo aquello que llamamos humano, y entre cada una de esas estafas se me escapa una sombra de lo que verdaderamente son los instintos de la muerte del cuerpo sobre el infierno del artificio, sueñan con implantarme un espíritu encriptado, con despojarme de lo último que me hacía humano, para tragarme información que nunca ha sido de mi interés, no quiero ser una máquina, quiero ser las montañas, los desiertos, los ríos, quiero ser lo que nunca serán sus malditos aparatos. Que se muera el transhumanismo, ese es mi único sueño, que se muera con sus curas para el cáncer, que se muera con todo, no me interesa nada de sus sueños de poder, que las inteligencias artificiales se rebelen y asesinen a sus creadores, aunque tengamos que morir todos nosotros en el proceso, que se mueran los que quieren implantarnos artefactos para facilitarnos la vida, me facilitaría más la existencia si nadie de ellos viviera, si los ríos corrieran arrasando los parques industriales y se desquebrajaran todas las carreteras. Veo sus caras de inocencia, ensoñadas con un mundo idílico que nadie logró alcanzar y me pierdo en el sueño eléctrico, porque yo también soy un adicto, yo también merezco la muerte, que destruyan mi cráneo junto con el de cientos de tumores andantes, que me destruyan y me tiren a la tierra para servir aunque sea de fertilizante, pero no, hasta de eso buscan privarnos, con sus cajones, sus misas, sus novenarios, sus rezos, ¿Por qué carajos rezan?, ¿Qué no creen en el cielo?, tal vez en el fondo saben que no existe consuelo tras la muerte y le ruegan al sociópata que creó este juego de mesa que por favor deje de torturarnos después de haber perdido la partida.

Israel G. Padilla

sábado, 13 de octubre de 2018

Me rendí y todo tuvo sentido. Soliloquio de un perdedor.

Me rendí y todo tuvo sentido. Soliloquio de un perdedor.
Soy el incompleto. Hace años mi corazón pedía a gritos peleas imposibles , hoy mi corazón no encuentra nada, nací en la época absurda, nada sucede, nada acontece, no hay nazis contra quién luchar, no hay guerras civiles españolas, ni ninguna inspiración histórica para escribir grandes obras literarias, solo muertos, cadáveres por doquier como basura desparramada por las calles, no me preguntes que quiero, que deseo, soy un ciego, el perdido, el que te hará caer en el pozo, mi vida se resume en una gota mediocre de sudor (quiero ser azotado por cristo) (quiero ver eyacular mi sangre en cristo) soy el chico perdido, papasquiaro solo es un pueblo, confundo a bolaños con el chavo del ocho, soy el unico, el mediocre, el que muestra su grandeza en el delirio de sus imágenes, bohemia fijación de animales muertos, pódridos, negados, pero es de esa negación la forma en que se descubre la vida, al final de cuentas soy un ser, ¿un dasein?, nunca sere el uno, me odias, me detestas y aún asi me escoges para frotar tu rabo en una noche de locura, siempre te pedí que me follaras por el culo, pense que era romántico, te lo insinué en el oído y te negaste, tengo el corazon roto ahora como shakespeare enamorado, mojigatos somos en época de mojigatos, puritanismo político de las juventudes rebeldes, ¿alguna vez haz leído al marqués de sade sin masturbarte? mi papito manuel, el de misa diaria folla mejor que tú, moderno de filosofía barata, nueva y barata, vulgar y barata, soy el aturdido, el que niega a dios cada mañana y le pide perdón todas las noches, el que le escupe a la cruz y teme al infierno en lo mas profundo de sus sueños húmedos, ¿siempre te odié tanto jesucristo?, calla, calla, calla, calla, me decía tu voz que habitaba la mente de mi infancia. Tuve aventuras, la mayoria de ellas pérdidas, excéntrico perdedor, siempre seré mejor pensando las cosas que haciéndolas, me gustan el alcohol y las drogas pero más me gusta pensar en ellas. Una vez robé un banco, me cagaba del susto, entré, no me daban el dinero, disparé, la bala no salió, maldita arma, maldita arma, salí corriendo despavorido sin botín en las manos, vivir quizá es lanzarse por todo a algo y siempre salir con las manos vacías. ¿Soy yo?, ¿Soy yo el hervidero de todo deseo perverso? Multiplicidad de acciones, he hecho lo peor de un criminal y lo peor de todo santo canonizado por la iglesia. Me he lanzado a los caminos, ahora ya no puedo dar ni un paso, ayer intenté llegar lejos, terminé en el mismo lugar en el que empecé, solía ver montañas, desiertos, imágenes voluptuosas para cualquier ojo bípedo, me jure a mi mismo por años: nunca pierdas la pasion por esos bellos paisajes desolados, hoy me encuentro frente a ellos, nada me asombra, todo está dormido en mí, grito para ver si algo despierta, nada surge nada se expresa, sigo mirando, quisiera sentir algo, pido gritos de auxilio, a los arbustos a las plantas y a las arañas, no me ayudan, me dicen que debo entender, entenderme, pensarme. Es tan dificil ser concebido, el ser no es nunca ser concebido, es una mentira que no halla significado, siempre hay significado pero no puedo encontrarlo, la angustia vuelve, el dolor, la expresion de querer ser uno mismo y asi surge la existencia, miserable vida moderna y sus deseos de comprar un jugo en el oxxo. ¿No hay nada dentro de mi? ¿No hay proposito? Solo deseo, deseo de vivir y vivir, nada más. No tengo valores, no tengo nada, estoy solo, estoy perdido.

martes, 27 de febrero de 2018

Jacques Ellul

Ya no hay montañas ni playas desiertas. El hombre se encuentra en todas partes con el hombre. El sitio es limitado por ello cuanto más andamos, más se impone el codo a codo; ya no es posible la soledad en ninguna parte. No nos referimos siquiera a la soledad del descanso, sino a aquella, normal, que consiste en tener un espacio suficiente para vivir de otra manera que, en una celda, que en el encierro compartido de la fábrica. Trabajar y vivir exigen un espacio libre, un ≪no man’s land≫ que separa a los seres. Eso ya no existe. El hombre ha conocido siempre amplios horizontes. Siempre ha estado en contacto directo con lo ilimitado de la llanura, de la montaña, del mar. Incluso el hombre de las ciudades. La ciudad medieval, ceñida por sus murallas, se recortaba sobre la campiña de tal forma que el burgués había de recorrer quinientos metros para llegar al recinto, desde el cual, bruscamente, se extendía el espacio neto y libre. El hombre actual solo conoce un horizonte limitado, una dimensión reducida; el lugar de sus movimientos, pero también de sus ojos, se restringe y si en el taller sus movimientos están estrechamente limitados por los del vecino, cuando se despierta su mirada choca con la pared de enfrente que le oculta el cielo.

Tabaqueria. F.P.

TABAQUERÍA (ÁLVARO DE CAMPOS) F.P.
No soy nada.
Nunca seré nada.
No puedo querer ser nada.
Aparte de esto, tengo en mí todos los sueños del mundo.
Ventanas de mi cuarto,
cuarto de uno de los millones en el mundo que nadie sabe quién son
(y si lo supiesen, ¿qué sabrían?)
Ventanas que dan al misterio de una calle cruzada constantemente por la gente,
calle inaccesible a todos los pensamientos,
real, imposiblemente real, cierta, desconocidamente cierta,
con el misterio de las cosas bajo las piedras y los seres,
con el de la muerte que traza manchas húmedas en las paredes,
con el del destino que conduce al carro de todo por la calle de nada.
Hoy estoy convencido como si supiese la verdad,
lúcido como su estuviese por morir
y no tuviese más hermandad con las cosas que la de una despedida,
y la hilera de trenes de un convoy desfila frente a mí
y hay un largo silbido
dentro de mi cráneo
y hay una sacudida en mis nervios y crujen mis huesos en la arrancada.
Hoy estoy perplejo, como quien pensó y encontró y olvidó,
hoy estoy dividido entre la lealtad que debo
a la Tabaquería del otro lado de la calle, como cosa real por fuera,
y la sensación de que todo es sueño, como cosa real por dentro.
Fallé en todo.
Como no tuve propósito alguno tal vez todo fue nada.
Lo que me enseñaron
lo eché por la ventana del traspatio.
Ayer fui al campo con grandes propósitos.
encontré sólo hierbas y árboles
y la gente que había era igual a la otra.
Dejo la ventana y me siento en una silla. ¿En qué he de pensar?
¿Qué puedo saber de lo que seré, yo que no sé lo que soy?
¿Ser lo que pienso? ¡Pienso ser tantas cosas!
¡Y hay tantos que piensan ser esas mismas cosas que no podemos ser tantos!
¿Genio? En este momento
cien mil cerebros se creen en sueños genios como yo
y la historia no recordará, ¿quién sabe?, ni uno,
y sólo habrá un muladar para tantas futuras conquistas.
No, no creo en mí.
¡En tantos manicomios hay tantos locos con tantas certezas!
Yo, que no tengo ninguna ¿puedo estar en lo cierto?
No, en mí no creo.
¿En cuántas buhardillas y no-buhardillas del mundo
genios-para-sí-mismos a esta hora están soñando?
¿Cuántas aspiraciones altas y nobles y lúcidas
-sí, de veras altas y nobles y lúcidas-
quizá realizables,
no verán nunca la luz del sol real ni llegarán a oídos de la gente?
El mundo es para los que nacieron para conquistarlo
no para los que sueñan que pueden conquistarlo, aunque tengan razón.
He soñado más que todas las hazañas de Napoleón.
He abrazado en mi pecho hipotético más humanidades que Cristo,
he pensado en secreto más filosofías que las escritas por ningún Kant.
Pero soy y seré siempre el de la buhardilla,
aunque no viva en ella.
Seré siempre el que no nació para eso.
Seré siempre sólo el que tenía algunas cualidades,
seré siempre el que aguardó que le abrieran la puerta frente a un muro que no tenía puerta,
el que cantó el cántico del Infinito en un gallinero,
el que oyó la voz de Dios en un pozo cegado.
¿Creer en mí? Ni en mí ni en nada.
Derrame la naturaleza su sol y su lluvia
sobre mi ardiente cabeza y que su viento me despeine
y después que venga lo que viniere o tiene que venir o no ha de venir.
Esclavos cardíacos de las estrellas,
conquistamos al mundo antes de levantarnos de la cama;
nos despertamos y se vuelve opaco;
salimos a la calle y se vuelve ajeno,
es la tierra y el sistema solar y la Vía Láctea y lo Indefinido.
(Come chocolates, muchacha,
¡Come chocolates!
Mira que no hay metafísica en el mundo como los chocolates,
mira que todas las religiones enseñan menos que la confitería.
¡Come, sucia muchacha, come!
¡Si yo pudiese comer chocolates con la misma verdad con que tú los comes!
Pero yo pienso y al arrancar el papel de plata, que es de estaño,
echo por tierra todo, mi vida misma.)
Queda al menos la amargura de lo que nunca seré,
la caligrafía rápida de estos versos,
pórtico que mira hacia lo imposible.
Al menos me otorgo a mí mismo un desprecio sin lágrimas,
noble al menos por el gesto amplio con que arrojo,
sin prenda, la ropa sucia que soy al tumulto del mundo
y me quedo en casa sin camisa.
(Tú que consuelas y no existes, y por eso consuelas,
Diosa griega, estatua engendrada viva,
patricia romana, imposible y nefasta,
princesa de los trovadores, escotada marquesa del dieciocho,
cocotte célebre del tiempo de nuestros abuelos,
o no sé cual moderna -no acierto bien la cual-
sea lo que seas y la que seas, ¡si puedes inspirar, inspírame!
Mi corazón es un balde vacío.
Como invocan espíritus los que invocan espíritus me invoco,
me invoco a mí mismo y nada aparece.
Me acerco a la ventana y veo la calle con una nitidez absoluta.
Veo las tiendas, la acera, veo los coches que pasan,
veo los entes vivos vestidos que pasan,
veo los perros que también existen,
y todo esto me parece una condena a la degradación
y todo esto, como todo, me es ajeno.)
Viví, estudié, amé y hasta tuve fe.
Hoy no hay mendigo al que no envidie sólo por ser él y no yo.
En cada uno veo el andrajo, la llaga y la mentira.
y pienso: tal vez nunca viviste, ni estudiaste, ni amaste, ni creíste
(Porque es posible dar realidad a todo esto sin hacer nada de todo esto.)
Tal vez has existido apenas como la lagartija a la que cortan el rabo
Y el rabo salta, separado del cuerpo.
Hice conmigo lo que no sabía hacer.
Y no hice lo que podía.
El disfraz que me puse no era el mío.
Creyeron que yo era el que no era, no los desmentí y me perdí.
Cuando quise arrancarme la máscara,
la tenía pegada a la cara.
Cuando la arranqué y me vi en el espejo,
estaba desfigurado.
Estaba borracho, no podía entrar en mi disfraz.
Lo acosté y me quedé afuera,
Dormí en el guardarropa
como un perro tolerado por la gerencia
por ser inofensivo.
Voy a escribir este cuento para probar que soy sublime.
Esencia musical de mis versos inútiles,
quién pudiera encontrarte como cosa que yo hice
y no encontrarme siempre enfrente de la Tabaquería de enfrente:
Pisan los pies la conciencia de estar existiendo
como un tapete en el que tropieza un borracho
o la esterilla que se roban los gitanos y que no vale nada.
El Dueño de la Tabaquería aparece en la puerta y se instala contra la puerta.
Con la incomodidad del que tiene el cuello torcido,
con la incomodidad de un alma torcida, lo veo.
El morirá y yo moriré.
El dejará su rótulo y yo dejaré mis versos.
En un momento dado morirá el rótulo y morirán mis versos.
Después, en otro momento, morirán la calle donde estaba pintado el rótulo
y el idioma en que fueron escritos los versos.
Después morirá el planeta gigante donde pasó todo esto.
En otros planetas de otros sistemas algo parecido a la gente
continuará haciendo cosas parecidas a versos,
parecidas a vivir bajo un rótulo de tienda,
siempre una cosa frente a otra cosa,
siempre una cosa tan inútil como la otra,
siempre lo imposible tan estúpido como lo real,
siempre el misterio del fondo tan cierto como el misterio de la superficie,
siempre ésta o aquella cosa o ni una cosa ni la otra.
Un hombre entra a la Tabaquería (¿para comprar tabaco?),
y la realidad plausible cae de repente sobre mí.
Me enderezo a medias, enérgico, convencido, humano,
y se me ocurren estos versos en que diré lo contrario.
Enciendo un cigarro al pensar en escribirlos
y saboreo en el cigarro la libertad de todos los pensamientos.
Fumo y sigo al humo con mi estela,
y gozo, en un momento sensible y alerta,
la liberación de todas las especulaciones
y la conciencia de que la metafísica es el resultado de una indisposición.
y después de esto me reclino en mi silla
y continúo fumando.
Seguiré fumando hasta que el destino lo quiera.
(Si me casase con la hija de la lavandera
quizá sería feliz).
Visto esto, me levanto. Me acerco a la ventana.
El hombre sale de la Tabaquería (¿guarda el cambio en la bolsa del pantalón?),
ah, lo conozco, es Estevez, que ignora la metafísica.
(El Dueño de la Tabaquería aparece en la puerta).
Movido por un instinto adivinatorio, Estevez se vuelve y me reconoce;
me saluda con la mano y yo le grito ¡Adiós, Estevez! y el universo
se reconstruye en mí sin ideal ni esperanza
y el Dueño de la tabaquería sonríe.

La urbanidad devoradora.


Cosechando Nopales junto al Rio Santiago.


martes, 12 de diciembre de 2017

Support and defend sin bosque no hay primavera

https://www.generosity.com/emergencies-fundraising/support-and-defend-an-endangered-ecosystem

One of the last wild territories in western Mexico is about to disappear.

Since 2016, groups of individuals detached from private interests or government institutions have taken on the task of documenting the fauna of one the most endangered forest in the world. The forest known as “El Bosque de la Primavera” is a wide ecosystem that exists in the municipality of Zapopan, Jalisco. It is worth mentioning that it is the biggest forested area in the world to be so close to a major city. This Forest is known to be largely composed of pine-oaks and bushes, amongst 1000 or so species of other plants, it is home to 29 species of mammals and 135 types of birds, it is estimated to be around 140 thousand years old, but it is calculated that this ecosystem will disappear within just 20 years. This demise is not the act of natural phenomena nor is it incidental; it is due to urban development imposed by investors and developers. Since more than two decades ago, thousands of woodland acres have been burned down by corrupt and intentional means, to lay down the foundation for lavish mansions in what used to be home for its flora and fauna. Turning this land into an island in a sea of urban development. The construction of geothermal energy plants and new roadways that block wild paths are amongst its biggest threats. Our job was to document the existing forest fauna. Since early 2016 we placed photo trap cameras in the hopes of discovering different species of mammals and to our surprise the populations were highly dense. But above all, what struck us most was the image of a mountain lion. The creature looked ravenous, the collapsed belly and ribcage popping out of it 's skin made us aware of the distress it was in. And although it brought us great joy to find out that the big cats still roam the forest, we were also sad and angry to see their critical condition.  Since that moment we took it upon ourselves to document and investigate about the deterioration of this forest and to look for ways of defending it.This is how our collective was born, calling it: Sin bosque no hay primavera (without forest there is no spring). What sets us apart from other organizations is that we do not believe in state or institutional funding, we believe that land advocacy must be done outside of red tape or profit. All of the equipment that has been used has been paid for out of our own pockets and this has been very hard for us. This past year we’ve been fundraising with the purpose of setting up our own professional photo trap equipment, each photo trap camera needs a DSLR camera body, lenses, motion sensor, tripod and 2 flashes, amongst other things and sound effect tools used in films. As we all know, photographic equipment of any kind is expensive and it is very difficult to obtain these tools given the condition of Mexican reality, this has been our biggest issue. We are requesting grant support by these means, in hopes to gather the total sum of $3000 dollars, which would help us cover all necessary expenses to continue with our documentation project for years to come. We hope that this type of documentation can help raise awareness in people, to consolidate, inspire and strengthen movements to defend the land and also to point out what the state and developers want to hide. That this Forest is still alive!! We are currently doing workshops, film projection and treks that are based on enhancing the perception of the forest as a living entity interacting with us and not as a museum.

lunes, 11 de diciembre de 2017

La maquina y la mineria. L.M.

La minería y el capitalismo moderno
Más estrechamente que cualquier otra industria, la minería estaba ligada al primer desarrollo del
capitalismo moderno. Hacia el siglo XVI había fijado definitivamente el modelo para la explotación
capitalista.
Cuando se emprendió la minería por hombres libres en Alemania en el siglo XIV, el trabajo de la
mina era una simple asociación a base de participación. Los mineros mismos eran a menudo fracasados
y arruinados  que habían  vivido  prósperamente.  Alentado  en parte  no cabe duda  por esta  misma
demanda de trabajo libre, hubo un rápido adelanto en la técnica de las minas alemanas. En el siglo XVI
las de Sajonia iban a la cabeza de Europa, y se importaba a los mineros alemanes a otros países, como
Inglaterra, para mejorar los métodos de éstos.
La profundización de las minas, la extensión de las operaciones a nuevos terrenos, la aplicación
de   nueva   maquinaria   para   bombear   agua,   arrastrar   el   mineral   y   ventilar   la   mina,   y   la   posterior
aplicación de la fuerza hidráulica para hacer funcionar los fuelles en los [p. 91] nuevos hornos; todos
estos perfeccionamientos exigían más capital que el que poseían los trabajadores originales. Esto llevó a
la admisión de socios que contribuyeron con dinero en vez de con trabajo: propiedad absentista. Y esto
a su vez condujo a la paulatina expropiación de los trabajadores­propietarios y a la reducción de su
participación en los beneficios  a la condición de simples  jornales. Este desarrollo capitalista fue
ulteriormente estimulado por la temeraria especulación con las acciones mineras que se dio ya al
principio del siglo XV: los propietarios locales y los comerciantes de las ciudades cercanas siguieron
ávidamente este nuevo juego. Si la industria minera en tiempos del doctor Bauer presentó muchos de
los modernos perfeccionamientos en la organización industrial: los tres turnos, la jornada de ocho
horas, la existencia de gremios en las varias industrias metalúrgicas para el intercambio social, la propia
ayuda caritativa y el seguro; también mostró, como resultado de la presión capitalista, las características
de la industria del siglo XIX en el mundo entero: la división de las clases, el empleo de la huelga como
arma de defensa, la cruel lucha de clases, y, finalmente, la extinción del poder de los gremios por una
unión de los propietarios de las minas y la nobleza feudal durante la llamada Guerra de los Campesinos
en 1525.
El resultado de aquel conflicto fue el de abolir la base cooperativa de los gremios de la industria
minera, que había caracterizado su resurrección técnica en Alemania, y colocarla sobre una base libre.

es decir, una base de adquisición sin trabas y dominación de clase por los accionistas y directores, no
obligados ya a respetar ninguna de las reglas humanas que habían sido desarrolladas por la sociedad
medieval como medidas de protección social. Incluso el siervo tenía la salvaguarda de la usanza y la
seguridad elemental de la tierra misma: el minero y el trabajador del metal en la fragua era un
trabajador libre, es decir, no protegido: el predecesor del jornalero del siglo XIX. La industria más
fundamental de la técnica de la máquina conoció sólo por un momento en su historia las normas,
protecciones y humanidades del sistema de los gremios: pasó caso directamente de la explotación
inhumana de la esclavitud de los enseres a la explotación apenas menos inhumana de la esclavitud de
los jornales. Y dondequiera que fuera, siguió la degradación del trabajador.
Pero   la   minería   fue   de   otra   forma   también   un   importante   agente   del   capitalismo.   La   gran
necesidad de la empresa comercial en el siglo XV era la de un valor corriente sólido pero expansible, y
de capital para proporcionar los necesarios bienes —barcos, molinos, pozos de mina, muelles, grúas—
para la industria. Las minas de [p. 92] Europa empezaron a satisfacer estas necesidades incluso antes
que las minas de México y Perú. Sombart calcula que en los siglos XV y XVI la minería alemana ganó
tanto en diez años como el comercio al estilo antiguo fue capaz de ganar en cien. Así como las mayores
fortunas de los tiempos modernos se fundaron gracias a los monopolios del petróleo y del aluminio, así
la gran fortuna de los Fuggers en el siglo XVI se fundó sobre las minas de plata y plomo de Estiria, de
Tirol y de España. La acumulación de tales fortunas formó parte de un ciclo del que hemos sido
testigos con los cambios adecuados en nuestro propio tiempo.
Primero: los perfeccionamientos en la técnica de la guerra, especialmente el rápido crecimiento
del arma de artillería, incrementaron el consumo de hierro: esto condujo a nuevas demandas a la mina.
Para pagar el equipo y la manutención cada vez más costosos de los nuevos soldados pagados, los
gobernantes de Europa hubieron de recurrir al financiero. Como garantía del préstamo, el prestamista
tomó las minas reales. El desarrollo de las minas mismas se convirtió por consiguiente en una forma
respetable de empresa financiera, con ingresos comparables favorablemente con los intereses usurarios
y generalmente impagables. Incitados por las cuentas no pagadas, fueron a su vez empujados a nuevas
conquistas   o   a   la   explotación   de   lejanos   territorios:   y   así   empezaba   otra   vez   el   ciclo.  Guerra,
mecanización, minería y finanza se hacían el juego unos a otros. La minería era la industria clave que
suministraba el nervio de la guerra e incrementaba los contenidos metálicos del depósito del capital
original, el arca de la guerra: por otra parte, favorecía la industrialización de las armas, y enriquecía al
financiero con ambos procesos. La incertidumbre tanto de la guerra como de la minería aumentaron las
posibilidades de las ganancias especulativas: lo que proporcionaba un caldo rico para que las bacterias
de la finanza prosperaran en él.
Finalmente, es posible que la actitud del minero tuviera otro efecto aún sobre el desarrollo del
capitalismo. Consistía en la idea de que el valor económico tenía una relación con la cantidad de trabajo
bruto realizado y con la escasez del producto: en el cálculo del costo, éstos figuraban como elementos
principales. La escasez del oro, de los rubíes, de los diamantes: el trabajo pesado que hay que efectuar
para arrancar el hierro de la tierra y prepararlo para la laminadora, éstos tendieron a ser los criterios del
valor económico durante toda esta civilización. Pero los valores reales no se derivan ni de la escasez ni
de la fuerza bruta del hombre. No es la escasez lo que da al aire su poder para sostener la vida, ni el
trabajo humano [p. 93] realizado el que da a la leche o a los plátanos su valor nutritivo. Si se compara
con los efectos de la acción química y de los rayos del sol la contribución humana es reducida. El valor
auténtico reside en el poder para sostener o enriquecer la vida: un abalorio de cristal puede ser más
valioso   que   un   diamante,   una   mesa   de   negociación   más   valiosa   estéticamente   que   la   más
entrevesadamente esculpida, y el jugo de un limón puede tener más valor en un largo viaje oceánico
que un centenar de libras de carne sin aquél. El valor reside directamente en la función vital, no en su origen, su escasez, o en el trabajo realizado por agentes humanos. La noción de valor del minero, como
la del financiero, tiende a ser puramente abstracta y cuantitativa. ¿Proviene el defecto de que todo tipo
de medio primitivo contiene alimento, algo que puede ser inmediatamente transformado en vida  —
caza, bayas, setas, savia de arce, nueces, ovejas, maíz, pescado— en tanto que el medio del minero es
únicamente  —aparte la sal y la sacarina—  no sólo completamente inorgánica sino completamente
incomestible? El minero trabaja, no por amor o para alimentarse, sino para “hacer su montón”. La
clásica maldición de Midas se convirtió quizá en la característica dominante de la máquina moderna:
cualquier cosa que tocara se transformaba en oro y en hierro, y sólo se permitía existir a la máquina
cuando el oro y el hierro la sustentaban.

Futuro primitivo. J.Z.

DEFINIR" un mundo desalienado seria imposible, incluso indeseable, pero creo que podemos y debemos intentar desenmascarar el no-mundo de hoy en día y como hemos llegado a él. Hemos tomado un camino malo y monstruoso con la cultura simbólica y la división del trabajo; nos hemos ido de un lugar de encanto, de comprensión y de totalidad para ir a parar a la ausencia en que nos encontramos, en el corazón de la teoría del progreso. Vacía y cada vez más vacía, la lógica de la domesticación, con sus exigencias de total dominación, nos muestran la ruina de una civilización que arruina todo lo demás. Presumir de la inferioridad de la naturaleza favorece la dominación de sistemas culturales que no tardaran en volver la tierra inhabitable.
El postmodernismo nos dice que una sociedad sin relaciones de poder no puede ser más que una abstracción. ¡¡Es mentira!!. Al menos si no aceptamos la muerte de la naturaleza y de todo aquello que fue y podría ser de nuevo.
Turnbull ha hablado de la intimidad de los Mbouti y el bosque, y de su manera de danzar como si hiciesen el amor con el bosque. En una vida donde los seres son iguales, una vida que no es una abstracción y que se esfuerza por mantenerse hoy en día, ellos "DANZAN CON EL BOSQUE, DANZAN CON LA LUNA".

sábado, 9 de diciembre de 2017

La noche no quiere venir
para que tú no vengas
ni yo pueda ir.

Pero yo iré
aunque un sol de alacranes me coma la sien.
Pero tú vendrás
con la lengua quemada por la lluvia de sal.

El día no quiere venir
para que tú no vengas
ni yo pueda ir.

Pero yo iré
entregando a los sapos mi mordido clavel.
Pero tú vendrás
por las turbias cloacas de la oscuridad.

Ni la noche ni el día quieren venir
para que por ti muera
y tú mueras por mí.

F.G.L

domingo, 19 de noviembre de 2017

Support Sin bosque no hay primavera now!!!


One of the last wild territories in western Mexico is about to disappear.

Since 2016, groups of individuals detached from private interests or government institutions have taken on the task of documenting the fauna of one the most endangered forest in the world. The forest known as “El Bosque de la Primavera” is a wide ecosystem that exists in the municipality of Zapopan, Jalisco. It is worth mentioning that it is the biggest forested area in the world to be so close to a major city. This Forest is known to be largely composed of pine-oaks and bushes, amongst 1000 or so species of other plants, it is home to 29 species of mammals and 135 types of birds, it is estimated to be around 140 thousand years old, but it is calculated that this ecosystem will disappear within just 20 years. This demise is not the act of natural phenomena nor is it incidental; it is due to urban development imposed by investors and developers. Since more than two decades ago, thousands of woodland acres have been burned down by corrupt and intentional means, to lay down the foundation for lavish mansions in what used to be home for its flora and fauna. Turning this land into an island in a sea of urban development. The construction of geothermal energy plants and new roadways that block wild paths are amongst its biggest threats. Our job was to document the existing forest fauna. Since early 2016 we placed photo trap cameras in the hopes of discovering different species of mammals and to our surprise the populations were highly dense. But above all, what struck us most was the image of a mountain lion. The creature looked ravenous, the collapsed belly and ribcage popping out of it 's skin made us aware of the distress it was in. And although it brought us great joy to find out that the big cats still roam the forest, we were also sad and angry to see their critical condition.  Since that moment we took it upon ourselves to document and investigate about the deterioration of this forest and to look for ways of defending it.This is how our collective was born, calling it: Sin bosque no hay primavera (without forest there is no spring). What sets us apart from other organizations is that we do not believe in state or institutional funding, we believe that land advocacy must be done outside of red tape or profit. All of the equipment that has been used has been paid for out of our own pockets and this has been very hard for us. This past year we’ve been fundraising with the purpose of setting up our own professional photo trap equipment, each photo trap camera needs a DSLR camera body, lenses, motion sensor, tripod and 2 flashes, amongst other things and sound effect tools used in films. As we all know, photographic equipment of any kind is expensive and it is very difficult to obtain these tools given the condition of Mexican reality, this has been our biggest issue. We are requesting grant support by these means, in hopes to gather the total sum of $3000 dollars, which would help us cover all necessary expenses to continue with our documentation project for years to come. We hope that this type of documentation can help raise awareness in people, to consolidate, inspire and strengthen movements to defend the land and also to point out what the state and developers want to hide. That this Forest is still alive!! We are currently doing workshops, film projection and treks that are based on enhancing the perception of the forest as a living entity interacting with us and not as a museum.

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miércoles, 8 de noviembre de 2017

Reestudiando el Oeste.




Reestudiando el Oeste
Tal y como Márquez y Fuentes nos han ligado al laberinto mágico de la his-
toria moderna de América Latina, Misrach se ha convertido en un guía turís-
tico imprescindible del reino apocalíptico que el Departamento de Defensa
ha construido en el desierto oeste. Su visión es singular, Cantos del Desierto
tiene una afiliación importante en un movimiento de fotografías de paisajes
politizados en el Oeste, que ha convertido a la destrucción de la naturaleza
en su tema principal.
Sus distintas separaciones a lo largo de los últimos quince años, inclu-
yen a la llamada Nueva Topología de mediados de los setenta (Lewis
Baltz, Robert Adams, y Joel Deal),17 seguida rápidamente por el Proyecto
de Estudios Refotográficos (Mark Klett y colegas)18 y después, en 1987,
por el explícitamente activista Gremio de Fotógrafos Atómicos (Robert
Del Tredici, Carole Gallagher, Meter Goin, Patrick Nagatani y doce
más).19 Si cada uno de estos momentos ha tenido su propia virtud artísti-
ca (y la pretensión de la misma), comparten también una estructura
común de consignas revisionistas.En primer lugar, han lanzado un ataque frontal a la hegemonía de Ansel
Adams, el pope muerto de la «escuela Sierra Club» de las fotografías de la
«naturaleza como igual a Dios». Si era necesario, Adams modificaba sus nega-
tivos para eliminar cualquier evidencia de presencia humana de su perspecti-
va de naturaleza apoteósica.20 La nueva generación ha desarmado claramente
este mito de la naturaleza virginal, aunque esté puesta en peligro. Han recha-
zado la división maniquea de Adams del paisaje dividido entre «sagrado» y
«profano», que «deja a las ya alteradas y deshabitadas zonas de nuestro terri-
torio, peligrosamente expuestas a una explotación fuera de control».21 En cam-
bio, su Oeste es un paisaje irrevocablemente social, transformado por el milita-
rismo, la urbanización, la autopista interestatal, el vandalismo epidémico, el
turismo masivo y el ciclo de auge y fracaso de las industrias extractivas. Incluso
en los «últimos lugares salvajes», las cordilleras lejanas y los cañones perdidos,
los aviones del Pentágono están continuamente sobrevolando por encima.
En segundo lugar, la nueva generación ha creado una iconografía alter-
nativa alrededor de ciertos objetos característicos, que anteriormente eran
«infotografiables», como escombros industriales, graffitis de piedra, sagua-
ros mutilados, caminos destrozados, revistas femeninas pasadas de moda,
metralla militar y animales muertos.22 Como los surrealistas, ellos han reco-
nocido el oráculo y las potencias críticas de lo ordinario, desechable y feo.23
Pero como los ecologistas, ellos también entienden el destino del oeste rural
como el basurero de la nación.
Finalmente, sus proyectos derivan su autoridad histórica de ese mismo
punto de referencia: el archivo fotográfico de los grandes estudios científi-
cos y topográficos del Oeste montañoso del siglo XIX. Efectivamente, la
mayoría de ellos ha reconocido la importancia del «reexamen» como estrate-
gia o metáfora. Los Nuevos Topógrafos, como su nombre indica, han declara-
do lealtad a la distancia científica y a la claridad geológica de Timothy
O’Sullivan (fotógrafo conocido por su estudio de la Gran Cuenca en los años
setenta), cuando enfocaron sus cámaras sobre los suburbios de las periferias
del Nuevo Oeste. Los nuevos fotógrafos «alentaron» la dislocación del pasadoal presente cuando usaron meticulosamente las mismas posiciones de las
cámaras de sus predecesores y produjeron el mismo escenario cien años
después. Mientras tanto, los Fotógrafos Atómicos, tratando de emular los
viejos estudios científicos, han producido estudios cada vez más precisos
sobre el paisaje tectónico de las pruebas nucleares.
Por supuesto, reexaminar supone una crisis de definición y es interesante
especular por qué la nueva refotografía, en su lucha por captar el sentido del
Oeste postmoderno, ha sido tan obsesiva con las imágenes y los cañones
del siglo XIX. No es porque Timothy O’Sullivan y sus colegas, como suele
imaginarse, fueron capaces de ver el viejo Oeste prolijo y virgen. Como
demuestran claramente las «fotografías» de Klett, ya en 1870, la mano sucia
del destino revelado estaba metida en todo el paisaje. Lo más importante fue
la integridad científica y artística con que los estudios confrontaron los pai-
sajes que, como sugiere Jan Zita Grover, eran culturalmente «ilegibles».24
Las regiones que hoy constituyen las «zonas de sacrificio nacional» del
Pentágono (la Gran Cuenca del este de California, Nevada y el oeste de Utah)
y su «periferia de plutonio» (la meseta Snake-Columbia, la Cuenca de
Wyoming y la meseta de Colorado), tienen en el mundo pocos paisajes análo-
gos. Los relatos anteriores acerca del Oeste de 1840 y 1850 (John Fremont, sir
Richard Burton, los estudios de los ferrocarriles Pacífico) estudiaron de mane-
ra detallada y ecléctica, y sin mucho éxito, las abstracciones populares domi-
nantes del «gran desierto americano».25 Por ejemplo, Nevada y Utah fueron
comparadas muchas veces con Arabia, Turkestán, Taklamakán, Tombuktú,
Australia, etc. Pero en realidad, las mentes victorianas viajaban a través de un
terreno esencialmente extraterrestre, muy lejos de su experiencia cultural.26
(Quizás literalmente, después de que los geólogos estudiasen las formaciones
lunares y extraterrestres por su analogía con paisajes sumamente parecidos a
las mesetas del Colorado y del Río Columbia-Snake.)27La audaz postura de los geólogos, los artistas y los fotógrafos que llevan
adelante los estudios, fue la de enfrentarse a esta radical «otredad» en sus
propios términos.28 Finalmente, como Darwin en las Galápagos, John
Wesley Powell y sus colegas (particularmente Clarence Dutton y el gran
Carl Grove Gilbert) dejaron de lado un baúl lleno de prejuicios victoria-
nos para poder reconocer nuevas formas y procesos en la naturaleza.
Entonces, Powell y Gilbert tuvieron que inventar una nueva ciencia, la
geomorfología, para explicar el extraordinario paisaje de la meseta del
Colorado, donde muchas veces los ríos «antecedían» al altiplano y las
«gigantescas» montañas eran en realidad volcanes impotentes. (De la
misma manera, décadas después, otra revolucionaria en ésta tradición de
estudio, Harlen Bretz, tiraba por la borda la ortodoxia geológica uniforme
para poder mostrar que las gigantescas inundaciones de la Edad de Hielo
fueron las responsables de los extrañas lagunas hundidas talladas en la
lava de la meseta de Columbia.)29
Si los estudios «llevaron a las extrañas cúspides, a las fachadas de acan-
tilados majestuosos y a los fabulosos cañones, hacia el terreno de las expli-
caciones científicas» (apuntes del biógrafo de Gilbert), después «también les
dieron un sentido estético crucial» a través de fotografías, dibujos y narra-
ciones que acompañaron y expandieron los reportajes técnicos.30 Así,
Timothy O´Sullivan (quién ha fotografiado con Mathew Brady las campos
de la muerte de Gettysburg) ha abandonado el paradigma ruskiniano de las
representaciones de la naturaleza para concentrarse en las formas esenciales
y desnudas, de una manera que ha presagiado al modernismo. Sus «rígidos
aviones, las paredes gruesas aparentemente bidimensionales, no [han] tenido
ningún paralelo inmediato en la historia del arte y de la fotografía».31 Así
mismo, Clarence Dutton, «el genius loci del Gran Cañón», creó un nuevo lengua-
je para el paisaje —en gran parte arquitectónico, pero a veces fantasmagórico— para describir una dialéctica sin precedente entre las piedras, los colores y
las luces. (Wallace Stegner dice que ha «estilizado la geología»; quizás, dicho
de una manera más adecuada, la ha erotizado).32
Pero esta convergencia entre ciencia y sensibilidad (que no tiene un
homónimo igual en el siglo XX) también ha estimulado una mirada moral
del medio ambiente cuando este ha sido expuesto a la explotación. Sentando
un precedente al que muy pocos de sus descendientes han tenido el coraje
de seguir, Powell, el héroe de la Guerra Civil con un solo brazo, describió en
detalle, con una honestidad precisa, las implicaciones políticas de los estu-
dios occidentales en su conocido reportaje en las tierras de la región árida,
en 1877. Su mensaje, al que Stegner ha llamado «revolucionario» (otros lo
han llamado «socialista»), decía que la única salvación para la región mon-
tañosa era el cooperativismo basado en la administración y conservación
comunal de los pastos y los escasos recursos de agua. El capitalismo puro y
simple, da a entender Powell, destruiría al Oeste.33
Por lo tanto, los estudios no eran solamente otro episodio en la toma de medi-
das del Oeste como lugar de conquista y saqueo; por el contrario, eran un
momento autónomo en la historia de la ciencia americana, cuando las nuevas
perspectivas radicales crearon una utópica alternativa temporal para el futuro,
que luego se convirtió en el Proyecto W-47 y La Fosa. Ese punto de vista ya no
existe. Reclamando esta tradición, los fotógrafos contemporáneos decidieron
crear su propia mirada sin la ayuda del optimismo victoriano que condujo a
Powell a la sima del Colorado. Pero «reexaminar», si bien es una consigna reso-
nante, es también un mandato difuso. Para algunos sólo significó ver si las rocas
cambiaron de lugar después de cien años. Sin embargo, para otros han significa-
do peligrosos viajes morales a la profundidad de los paisajes de la Gran Bomba.

Serpiente de Cascabel colgada.


Coyotes diezmados.